¡¡Hola chicas!!
Tenía unas telas tildas, que desde que las vi, me tenían enamorada. Sabía lo que quería hacer con ellas.
Tenían que estar en mi dormitorio.
Este verano llegó el momento de meterles la tijera. No quería hacer trozos muy pequeños para que no se perdiera el estampado. Las tuve varios días encima de la mesa antes de cortarlas, mirando por internet, por "pinterest"... Y al final, me decanté por algo muy sencillo: mezclarlo con linos.
La combinación perfecta.
Como lo de acolchar a máquina es misión imposible, pues a mano, que me queda muy bien y me relaja.
El resultado mereció la pena.
